





|
18 de marzo de 2009
La importancia de la información cuantitativa
La primera pregunta que surge en mi clase de infografía (nombre clave J484, para más señas) cada semestre suele ser "necesito saber dibujar para participar en este curso?". Mi respuesta siempre es la misma: tener ciertas dotes artísticas ayuda, pero no es condición indispensable. Cuando diseñé el programa de la asignatura hace cuatro años, lo hice con una idea en la cabeza: todos somos pensadores visuales; cualquier periodista es capaz (es más: debe ser capaz) de crear o, por lo menos, de idear gráficos de nivel básico y medio.
Ése es el motivo por el cual, con el paso de los semestres, he procurado tender a que los estudiantes hagan menos grandes despliegues ilustrados y a que, en su lugar, se centren más en mapas y gráficas estadísticas. Todavía enseño muchos trucos para dibujar en isométrica, como se puede comprobar en los ejemplos incluídos en mi página de proyectos (sin actualizar desde hace tiempo...), y los alumnos aún completan algunos ejercicios que incluyen diagramas de complejidad media. Pero éste no es un curso de diseño gráfico o de arte, sino de periodismo visual: cada vez dedicamos más tiempo a proyectos que no tienen que ver con el dibujo, y sí con la presentación de datos.
He aplicado esta idea también en mis conferencias y talleres más recientes porque hemos llegado a un punto en el que un porcentaje considerable de reporteros y editores ha entendido que el texto no es la única forma "respetable" de codificar información periodística, y busca nuevas maneras de hacer sus historias más ricas, profundas y contextualizadas usando herramientas y técnicas antes desconocidas para ellos; la infografía está entre ellas. Por eso en los últimos meses he ofrecido agunas conferencias del tipo "infografía para no-infografistas". Es sorprendente que cuando en una charla propongo una discusión sobre algún mapa o gráfico estadístico, quien generalmente más participa y aporta ideas acertadas para mejorarlo desde un punto de vista conceptual y organizativo es la gente "de texto", no los artistas y diseñadores.
Por resumir: la columna de la izquierda incluye algunos ejemplos del ejercicio más reciente en mi curso J484 Information Graphics. Estoy ahora mismo corrigiendo los proyectos, y las notas en general son bastante altas (a pesar de errores de bulto que podrán percibir de un rápido vistazo a las imágenes). La mayor parte de los estudiantes respetó la regla fundamental que discutimos en clase desde el principio del semestre: la forma depende de la función. En otras palabras: antes de comenzar a colocar datos en la página, pregúntate cuál es el objetivo del gráfico. Si es facilitar la comparación entre magnitudes, no uses un mapa, sino una gráfica de barras (o algún derivado); si la función es vincular fenómenos con las localizaciones geográficas en las que fueron registrados, utiliza un mapa temático. Simplemente respetando esta regla tan simple (pero tantas veces obviada en diarios y revistas) se avanza mucho en la calidad de la infografía. Espero que los disfruten. |