18 de febrero de 2009
El impacto emocional de la infografía multimedia
Se ha escrito (relativamente) poco sobre los procesos cognitivos relacionados con la lectura/comprensión de infografías (algunos ejemplos, en la sección de libros). Pero se ha escrito mucho menos (y no digamos investigado) sobre el impacto emocional que algunas visualizaciones pueden tener.
Tim Klimowicz es un diseñador gráfico que ha participado en varios proyectos de MediaStorm, la compañía de Brian Storm (ex-MSNBC). Chad Stevens, empleado de Storm me puso sobre la pista de uno de los experimentos de Klimowicz, un mapa en el que se muestran de forma secuencial los soldados de la coalición muertos durante la ocupación de Irak hasta octubre de 2007. Hasta aquí, nada de extraordinario. De hecho, cualquier infografista online quisquilloso podría sacarle mil errores.
Lo sorprendente es lo que me sucedió a los pocos segundos de abrir el gráfico, debido al audio: náuseas. Sentí el corazón latir a un ritmo más rápido e incluso di un respingo en algún momento, dado que la intensidad del sonido (repetitivo, machacón, cargante) se incrementa en proporción al número de bajas de cada jornada. El shock fue desconcertante. Hasta el punto de que para colocar el enlace en este artículo no abrí la animación de nuevo.
Una reflexión: por magra que sea, desde que existe actividad académica relacionada con la visualización de información nos hemos enfocado en exceso en entender cómo el usuario ve infografía (a través de los sucesivos Eye Track, por ejemplo); hemos olvidado que nuestra disciplina hoy es más que mera presentación visual, aunque eso suene a contradicción. Me encantaría que alguien hiciese algunos experimentos controlados sobre cómo los lectores responden a los efectos de sonido. Entenderíamos un poco mejor lo que realmente significa "infografía multimedia" y cuáles son las mejores prácticas para su creación. Y sus límites éticos, que es más importante. |