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23
de junio de 2003
Remedio contra la autocomplacencia
Compra
el libro
¿Es
usted de esa subespecie de infógrafos tan propensa
a asumir las alabanzas fáciles y a sentirse el centro
del mundo cuando un lector agradecido escribe para ensalzar
su trabajo? Hágame caso entonces: lea este libro. Se
le bajarán los humos y dejará de considerarse
un gurú del periodismo visual en cuanto pase de la
quinta página.
Ahora
en serio: la organización de los premios
internacionales de infografía Malofiej se ha superado
con el libro dedicado a su décima edición la
del año 2002. Los de años anteriores van de
lo discreto a lo interesante, dado que en su mayor parte son
-y no es poco- catálogos de los ganadores. No deberían
faltar en la colección de cualquier interesado en estudiar
la evolución de nuestra disciplina no sólo en
España, sino en el mercado hispano y anglosajón
en general (los países de habla no inglesa y no hispana
participan poco en el certamen).
Los
ganadores
¿Y qué es, entonces, lo que tanto me ha gustado
de este libro, último hasta la fecha de la serie? En
primer lugar, como es normal, los gráficos vencedores,
que son los que pueden provocar en usted la bajada de humos
a la que aludía en el primer párrafo. Las reproducciones
de la columna de la izquierda no hacen justicia a la espectacularidad
de muchísimos de los trabajos ganadores.
El nivel
medio ha aumentado mucho con respecto a años anteriores,
a pesar de lo que digan las inevitables y periódicas
soflamas de los apocalípticos ("¡la infografía
está estancada!"), y resulta imposible destacar
claramente unos trabajos por encima de otros. Si acaso, como
de costumbre es obligado mencionar la labor del diario vasco
El Correo, infatigable en su característico
estilo, a medio camino entre la ilustración, el comic
y la infografía más clásica (lo siento:
es mi debilidad). También, el Oro que se llevó
el New York Times en "Portafolios de cobertura
posterior" por la increíble colección sobre
el 11 de Septiembre, que ya es un clásico moderno del
género.
No
se vayan todavía: aún hay más...
Pero el
"número 10" no pasaría de ser un libro
más de la magnífica colección de los
Malofiej si no fuera por lo que podríamos llamar "valores
añadidos".
En primer
lugar, una extensa entrevista con John Grimwade, responsable
de gráficos de Condé Nast Traveler, y alguien
que ha hecho de la sencillez y la concisión un modo
de vida. Tras una completa introducción sobre sus antecedentes,
Grimwade se despacha a gusto hablando de sus influencias,
su relación con Peter Sullivan, etc., y acaba recordándonos
cosas tan obvias y, a la vez, tan necesarias como que los
gráficos son, ante todo, orden.
A continuación,
Miguel Urabayen, profesor de la Universidad de Navarra,
hace un extenso repaso a mapas clásicos (y sensacionales)
sobre la Segunda Guerra Mundial, con lo que me toca una fibra
sensible, puesto que es uno de mis temas favoritos. Sólo
por reproducir un gráfico de National Geographic de
1989 sobre la caza del buque alemán Bismarck merece
la pena adquirir este libro.
Por último,
a los organizadores se les ha ocurrido la idea de pedir a
varios expertos en infografía que elijan el que ellos
consideran "mejor gráfico" de la historia.
Las respuestas son en unos casos, predecibles y lógicas
(George Rorick y Ricardo Bermejo eligen la carta figurativa
de pérdidas del Ejército Francés en Rusia
entre 1812 y 1813, obra de Charles Joseph Minard en 1869)
y, en otras, francamente divertidas (las respuestas de los
siempre originales Jaime Serra y Juan Velasco).
¿Necesita
alguna otra razón para adquirir este volumen? Muy bien,
le doy dos: el diseño es una preciosidad y el libro
incluye un CD con los gráficos online premiados.
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